Gestión Comunitaria del Agua

La Gestión Comunitaria del Agua se trata que una comunidad, organización y sus miembros cuentan con las capacidades y los medios para desempeñar roles, funciones y actividades relacionadas con organizar, dirigir, planificar, desarrollar, implementar, controlar, monitorear, evaluar y tomar decesiones, de manera participativa y democrática, sobre la administración, operación y mantenimiento de los sistemas de agua para consumo humano, saneamiento y riego, que asegure la soberanía y seguridad alimentaria  en un determinado territorio; el de generar procesos de involucramiento y empoderademiento de los socios.

La estrategia fundamental es que los Gestores Comunitarios del Agua estén adecuadamente capacitados, capitalicen sus propias experiencias y de esta manera tengan las herramientas e instrumentos de gestión suficientes para enfrentar la administración de las Organizaciones Comunitarias de Servicios de Agua y Saneamiento, denominadas OCSAS.

El accionar de las OCSAS constituyen el eslabón clave para la provisión de estos servicios en las comunidades rurales. La población rural y urbana no tendría el acceso al agua que ahora tiene, sin el trabajo que desarrollan los gestores comunitarios del agua, pese a las condiciones difíciles y complejas que tienen que enfrentar. Así mismo, no dispondría de la diversidad de cultivos y de ganado, para la alimentación de su familia, y los excedentes para suministrar a los mercados de las ciudades para la población urbana.

En otras palabras, estas instituciones gubernamentales no cumplen con sus responsabilidades en formular e implementar políticas públicas, en concordancia con lo que exige los campesinos, pueblos indígenas  y lo que manda la Constitución de la República del Ecuador y las leyes, para apoyar a resolver la problemática de la gestión del agua, como no asignan los recursos económicos, no capacitan ni dan la asistencias técnica requerida y más bien desestiman, las invisibilizan y no reconocen el trabajo que desarrollan las OCSAS, organizaciones que le ahorran al Estado ecuatoriano.

La provincia de Loja, por sus características de los Andes Bajo, en los territorios de los 16 cantones existen un sinnúmero de áreas con cobertura vegetal, donde están ubicadas las vertientes -ojos de agua, cuyas fuentes son las que dan de beber y comer a más de 521 mil habitantes.

En el Sector Noroccidental del Cantón Loja, los trece mil pobladores de las parroquias de Taquil, Chantaco, Chuquiribamba, Gualel y El Cisne son los que manejan, conservan y protegen los ecosistemas de páramos; y, aguas abajo de estos lugares se desarrollan una agricultura familiar campesina agroecológica, cuyas actividades agrícolas y pecuarias sirve para alimentar a la población rural y urbana de la cuidad de Loja, Catamayo y la parte alta de El Oro.

En el territorio de las cinco parroquias del Sector Noroccidental existen 97 OCSAS, que se encargan de administrar, operar y mantener a 36 sistemas de agua para consumo humano y 61 sistemas de riego comunitario. Estos sistemas captan el agua de las diferentes vertientes y afluentes de las microcuencas existentes en el sector. Por ello, sus habitantes defienden y luchan para que no ingresen empresas y corporaciones nacionales y transnacionales, ajenas a la zona, que sólo dañan los diferentes ecosistemas y vertientes de agua, y destruyen la biodiversidad de flora y fauna.

Una de las zonas emblemáticas y el pulmón de la Región Sur, que provee agua, en cantidad y calidad, a los pobladores que habitan en las subcuencas hidrográficas de Catamayo, Puyango, Jubones y Santiago, son los páramos, humedales y lagunas de Fierro Urco; por esta razón, se la denominada “La Estrella Hídrica del Sur”.

En conclusión, la población rural y urbana del Ecuador, y de manera particular en Loja, dependen del accionar de los gestores comunitarios del agua, por ello exigen ser visibilizados, reconocidos y que el Estado, a través de las diferentes instituciones gubernamentales, promuevan e implementes las alianzas público-comunitaria, como lo establece el artículo 318 de la Constitución vigente.

Igualmente es imperativo que las comunidades se organicen, y estas organizaciones de base se articulen mediante un proceso de asociatividad a nivel parroquial, cantonal, provincial y nacional para generar propuestas y proyectos que permitan fortalecer la Gestión Comunitaria del Agua. Una de las organizaciones nacionales que está trabajando en esta línea es la Red de Organizaciones Sociales y Comunitaria en la Gestión del Agua en el Ecuador-ROSCGAE.

Autor: Luis Sivisaca Caraguay. Presidente de la ROSCGAE-Loja.

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